Ciclica

February 26, 2006 at 12:07 am Leave a comment

Recuerdo haberle dicho que jugáramos a madurar, que pretendiéramos ser mas astutos que nuestros nimios problemas e intentáramos recrear una obra en la que el dolor y la decepción no tuviesen ningún rol.

Recuerdo haberle dicho que hasta aquí llegaba yo, que no podía vivir pendiente de su decisión, que en lo poco que había aprendido en este camino de regreso a mi mismo, una de las cosas que más valoraba era aquella frase que tantas veces me tuve que repetir… “mas vale morir sintiendo que vivir esperando” y sus ojos se humedecieron, pero intenté no prestarle atención ni aminorar la marcha, sus labios me llamaron dos veces y fue solo cuando calló que sentí su presencia.

Siempre es difícil alejarse de las adicciones, y cuando uno se acostumbra a embriagarse de ilusión todos los días es muy complicado devolverlo a la realidad de un día para el otro. Lleva mucho tiempo volver a adaptar al individuo X a las dosis de realidad que recibía sin saberlo, porque las ilusiones, aún las provisorias, se esconden en la sangre y se mimetizan con ella, volviendo imposible su eliminación.

Recuerdo haberle dicho que no necesitaba más su mierda en mi vida, cuando lo único que quería era escucharla durante horas, hundirme en todas las banalidades que, tras un tamiz de amoríos, había separado para mí.

Sus diálogos estaban armados a la perfección, me mantenían atado, interesado y si patinaba en algún momento sobre hielo fino contaba con mil y un remates para volver a reclamar su lugar en mi cabeza, para exigir volver a donde tenía que estar.

Recuerdo haber intentado entender todo de una manera lógica. ¿Como aferrarme de una pared invisible?, ¿como no dejarme arrastrar por aquel vendaval de razón que exigía que abra los ojos de una vez por todas? Era fácil encontrar excusas, mas no razones, para mantenerme en pie aun cuando todo me había sido quitado.
No había mas nada por que pelear, los laureles ya habían sido reclamados por uno que había llegado a la meta antes, y sin considerar las distancias, aún sentía que me habían hecho trampa.

Recuerdo haberme encontrado solo una vez más, caminando sin ningún rumbo, sin nadie que preste su oído por escasos segundos, sin nada que hacer. La mediocridad en su mayor exponente, un cuerpo atrapado en una órbita que no tenía planeado nada más que hacerlo dar vueltas, una y otra vez.

Cíclica mi vida se repite. Veo pasar a tanta gente una y otra vez. A veces cambian sus nombres, sus rostros, sus voces, pero lo sé, siguen siendo ellos, una y otra vez representando sus papeles, ya sin sorpresas, manteniendo en pie esta horrible sátira cósmica a la que tuve el estúpido honor de llamar “MI vida”

Entry filed under: Uncategorized. Tags: .

Semanas del 5 al 20 de dic. Editorial

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Calendar

February 2006
M T W T F S S
     
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728  

Most Recent Posts


%d bloggers like this: